La Rosa Púrpura del Cairo: Metatexto en la época de la Gran Depresión

En esta entrada, mi idea es hablar un poco sobre la película de Woody Allen de 1985, La Rosa Purpura del Cairo, bajo la lógica de lo que significó el cine

Woody Allen es fan de cine. Muchas de sus películas están influenciadas por autores, artistas más bien, europeos, como Ingmar Bergman, o Federico Fellini; sin embargo, también es cierto que mucha de su obra está muy inspirada por la cultura, el arte, de Estados Unidos, sobre todo el perteneciente a la primera mitad del siglo XX. La música de Jazz; la literatura de J.D Salinger, y de Faulkner; las obras de teatro de Tennessee Williams; y, la más importante para esta entrada de blog, el cine de la época de oro de Hollywood, son productos culturales que ayudan a dotar de vida a la obra del autor. Allen es un intelectual, después de todo.

La época de oro de Hollywood es considerada entre 1927-1959. La gran depresión fue la época entre 1928 y 1933. No se tiene que ser un genio para pensar que las dos fechas pueden estar relacionadas, al menos hasta cierto punto. El cine de Hollywood, que tendía a ser glamoroso, atractivo, hasta cierto punto fantásticas, en el sentido de que casi nadie hubiera podido experimentar tanta riqueza, que para los norteamericanos en general presentaba un escape de la realidad. Esto es lo que se representa, exactamente, en La Rosa Púrpura del Cairo.

La película de 1985 cuenta la historia de Cecilia, una amante del cine que trabaja como mesera en una cafetería, al mismo tiempo que tiene un esposo que la maltrata, que además no tiene trabajo. Todas las semanas va a su cine local a ver la nueva producción hollywoodense. En un momento de la cinta, Cecilia es despedida de su trabajo, y descubre que su marido la engaña. Lo único que le queda es el cine, entonces.

Cecilia va al cine, al estreno de la nueva película, que también se llama La Rosa Púrpura del Cairo. Cecilia va a verla una y otra vez, hasta el punto en el que un personaje, Tom Baxter, la nota y remarca el hecho de que Cecilia ha visto la cinta cuarenta veces esa semana. Baxter sale de la pantalla y forma una relación con Cecilia. Los productores de la película son alertados del hecho, y van a Nueva Jersey a encontrar al Baxter libre, junto al actor que lo interpreta, Gil Shepard, antes de que pase cualquier cosa.

Cecilia esconde a Baxter,  y encuentra a Shepard. Shepard se encuentra con Baxter, y, para hacer que Baxter regrese a la pantalla, y él pueda tener la carrera de artista que tanto desea, Shepard le presenta a Cecilia la opción de quedarse con él, o con el Baxter de fantasía. Cecilia elige a Shepard, Baxter regresa a su película, pero antes de que Cecilia sepa, Shepard regresa a Hollywood. Aquí acaba la película. Me gustaría enfocarme en el final para hacer el análisis.

El análisis va a ser rápido. Me interesa pensar en la idea de que el cine como escapismo es insoportable, en el sentido de que en algún momento se puede terminar.

Reservoir Dogs (1992), todos mienten, todo el tiempo

La cinta me que toca esta semana es la opera prima del maestro cinematográfico, Quentin Tarantino, Perros de Reserva (1992). En esta película se nos cuenta la historia de un atraco fallido a una joyería, y los ingeniosos criminales que intentan encontrar la razón del robo fallido. Resulta que uno de los señores es en realidad un agente policiaco encubierto, su verdadera identidad oculta de sus compañeros. Pero no la única persona que disfraza su identidad en la cinta. De hecho, a mi parecer, de eso se trata la película.

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Hola, mundo; o cualquier porción del mismo que esté leyendo esto.

La expresión de Hola, mundo siempre me ha parecido interesante. Sin duda es la primera cosa que nos enseñan, o al menos así lo hicieron conmigo, al momento de escribir código. Considero que intenta ser diferente, pero todos intentamos ser diferentes, así que todos la usamos. Por eso, en realidad, todos somos iguales.

Que quede claro que todos no son nada más que un conjunto de hombres de paja, creados con el fin de formar un argumento a mi favor.

Pero esto no es el punto de esta entrada. El asunto es que éste es mi nuevo blog. Se supone que es de cine, pero expandirlo, a tratar más aspectos de la cultura, me parece algo más sensato. Como sea, es nuevo y espero que les guste a todos.

Gracias por leer esto. Les prometo que trataré de no dispersarme tanto, en futuras ocasiones. Sin nada más, voy a terminar con esto.